¿Qué hacer cuándo recibo un diagnóstico?
Según el estilo de afrontamiento que tengamos, podemos reaccionar de distintas maneras cuándo recibimos una mala noticia o nos diagnostican alguna enfermedad.
Es normal que tendamos a bloquearnos, es decir no sepamos reaccionar, o no entendamos bien qué nos quiere decir. También puede ocurrir qué de manera inconsciente neguemos la información, o desde la rabia no aceptemos lo qué nos dicen o incluso pensemos que es una confusión o se trata de un error.
En cualquiera de los casos, debemos ser empáticos y empáticas con nuestra forma de reaccionar ya que es algo incontrolable. Nuestros canales receptivos pueden verse colapsados con tanta información o ante la novedad de la misma.
Lo más recomendable es que, si es posible, siempre estés acompañado o acompañada a la hora de recibir resultados de una prueba, cuatro oídos escuchan más que dos, y a nivel emocional puedes estar más tranquilo o tranquila para recibir toda la información si acudes con alguien cercano.
Si es mucha información, es bueno que puedan dartelo por escrito, o sino es posible que puedas tomar notas. De esta forma cuándo estés en un ambiente más tranquilo o familiar, y vuelvas a procesar toda la información, puedas acudir a tus notas.
Es importante que sepas que el procesamiento emocional, (cómo nos sentimos y expresamos y regulamos nuestras emociones) y el procesamiento racional (entender, responder, solucionar, ejecutar, tomar decisiones ) siguen vías diferentes y sus tiempos de procesamiento también son distintos.
Por normal general, nuestro procesamiento cognitivo suele circular más rápido que el emocional, este se va deteniendo en cada estado y cada emoción requiere un tiempo diferente. De ahí que cuando hagamos un reproceso más tarde de la información que nos han dado descubramos nuevas sensaciones en nuestro cuerpo o nuevos sentimientos.
Si crees que estás atascado o atascada en un diagnóstico médico, (enfermedad mortal, crónico, estado de salud, diagnóstico de infertilidad, …) y sientes que no puedes hacer frente o estás bloqueado o bloqueada, pide ayuda. El espacio de la terapia puede ser un buen aliado para desbloquear todas aquellas emociones que te impiden afrontar o entender o pueden ayudarte a reducir el miedo o la angustia ante el diagnóstico.