‘’No me gusta mi cuerpo’’, ‘’Creo que podría conseguir más cosas si estuviera más delgada/o’’, ‘’A veces no puedo controlarme con la comida y luego me siento mal”
En muchas ocasiones hemos escuchado estas frases de alguien cercano a nosotros o las hemos pensado de nosotros mismos.
En la sociedad actual en la que vivimos se nos inculca -sobre todo a las mujeres- que hay un tipo de belleza ideal. Vivimos constantemente expuestos mediante redes sociales, whatsapp, anuncios, etc… comparándonos de un modelo idealizado de lo que tenemos que ser y de cómo debe ser nuestro cuerpo para sentirnos bien con nosotros mismos. Todo ello aumenta nuestro nivel de exigencia e insatisfacción con nuestra imagen, ya que es imposible conseguir dichos cánones de belleza (normalmente trucados digitalmente) lo que nos genera frustración y pensamientos equivocados sobre nuestro físico. Esto acaba provocando que persigamos una meta inalcanzable alimentándonos de forma inadecuada con el ideal de lograr un físico que sólo está en nuestra cabeza.
Por otro lado, detrás de cada trastorno de la conducta alimentaria, no sólo está la parte física (que se puede observar o no externamente) o la alimenticia, sino que hay una parte crucial que se ha de trabajar: la psicológica.
Detrás de los diferentes trastornos de la alimentación podemos encontrarnos con un elevado perfeccionismo, una autoestima inestable, dificultades para regular nuestras emociones, dependencia excesiva de aprobación de los demás, traumas, etc… que en este caso, nos llevan a utilizar la comida de una forma perjudicial para nosotros mismos.
Como la mayoría de los trastornos mentales, hay muchos factores que pueden estar influyendo en su origen (biológicos, sociales y psicológicos), no habiendo una única causa para que se desencadene uno de ellos.
SÍNTOMAS MÁS COMUNES
- Miedo a ganar peso.
- Disminución de la ingesta, provocando un peso excesivamente bajo.
- Alteración de la imagen corporal.
- Atracones, que implican que comamos mucho en muy poco tiempo, a la vez que sentimos que perdemos el control.
- Conductas compensatorias inadecuadas: Como vomitonas, uso de laxantes, hacer ejercicio después de comer porque pensamos que de esa forma evitaremos coger peso.
- Comer por hambre emocional: Paliamos la ansiedad o tristeza comiendo, en vez de por hambre física.
La anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón son los trastornos más conocidos, sin embargo existen otros como el trastorno por evitación o restricción de la ingesta alimentos.
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades que pueden ocasionar graves problemas psicosociales y médicos e incluso acabar llevando a la muerte por no saber gestionar esta situación o pedir ayuda a tiempo.
Por ello es importante que si tienes síntomas como los mencionados anteriormente, o sientes que todo lo relacionado con tu cuerpo y alimentación te está obsesionando y te sientes mal porque crees que estás perdiendo el control sobre lo que ingieres, pide ayuda para poder comprender lo que sientes y encontrar una solución para poder encontrarte mejor.
PIDE AYUDA
Nuestro equipo cuenta con terapeutas expertas en TCA para el trabajo, apoyo y ayuda de adolescentes y adultos, que puedan combatir esta enfermedad y fortalecer la autoestima con el fin de que en un futuro no sufran una recaída.